"En la vida, lo importante es la capacidad de responder ante el sufrimiento del prójimo." (Ludwig Wittgenstein)

sábado, 10 de mayo de 2014

El ingrediente secreto del sexo es el amor (Cantus Firmus)



Esta película - volumen I - del polémico Lars Von Trier, se divide en cinco capítulos, a saber:
I. "La perfecta pescadora de caña".
II. Jeróme.
III. La señora H.
IV. Delirio.
V. La escuela del pequeño órgano.
Nos internaremos en la vida sexual de una joven/madura llamada Joe (magistrales Stacy Martin y Charlotte Gainsbourg) quien buscará el sentido último de su personalidad, de su imposibilidad de amar. 
Se darán similitudes curiosas con la pesca de caña - sus trucos -, con las puertas automáticas de los grandes almacenes - entradas y salidas -, e incluso ya más profunda, con la perfecta polifonía de Bach. 
Joe comienza afirmando "soy una mala persona" antes de relatar su historia al buen samaritano Seligman ( magnífico Stellan Skarsgard). Amaba a su padre (Christian Slater) quien le transmitió su amor al bosque (y especialmente al árbol mágico, el fresno) pero no sintonizaba con su fría y distante madre ("yo odiaba sus solitarios"). Irá reconociendo  que el deseo sexual provoca la destrucción, y que su ninfomanía la volvía cada vez más insensible ("terminé rodeada de soledad y lágrimas"). Sólo encontrará la paz cuando revisa en su cama su viejo herbolario. 
Duele ver como no le es posible amar ("el amor no es ciego, distorsiona las cosas, o peor, el amor es algo que uno nunca ha querido").
Por otra parte, Lars Von Trier jugará con el espectador ( a veces parece que se cachondea, no sé, es una sensación ). Sólo pongo dos ejemplos: la relación con las teorías numéricas de Fibonacci ("nunca he olvidado aquellos humillantes números 3 + 5"); y, la teoría de Seligman (" si tienes alas por qué no vas a volar ? ") de dividir en dos a la Humanidad según se corten primero las uñas de la mano izquierda (sería la tendencia al placer) o de la derecha. 
Creo que es síntoma de inteligencia - por parte del director - dejarte con esa ambigüedad rondándote la cabeza.  Cuando vea el volumen II podremos sacar conclusiones finales.


Escenas a recordar:
* La cuidada toma inicial a cámara lenta de la lluvia después de mantenernos un minuto en negro;
* "El juego de las ranas" de las dos niñas en el cuarto de baño, a escondidas de los padres;
* La "sensación" de la cuerda del gimnasio entre las piernas, en las clases de educación física;
* Los cuentos pedagógicos de su padre en pleno bosque que llenaron su infancia de felicidad;
* Aparcando el coche que no es capaz de hacerlo su primer amante, con las líneas geométricas sobreexpuestas;
* El puzzle que le recordaba a Jeròme mientras se masturbaba;
* Uma Thurman como esposa despechada con sus tres hijos en la casa de Joe ("vamos a ver el sitio favorito de papá");
* Las caricias en la cabeza a su padre moribundo en el hospital con lágrimas en los ojos ("cuando murió no me quedaron sentimientos" pero también un inquietante "fue vergonzoso...lubriqué");
* La competición sexual entre las dos amigas durante el trayecto de un tren cual marcador futbolístico;
* Los paisajes invernales durante los paseos con su padre ("en invierno es cuando realmente vemos las almas de los árboles con sus troncos desnudos");
* La triple imagen - de los últimos diez minutos - comparando sus andanzas de tres amantes con la polifonía y armonía de Bach.
En resumen, absténganse los que sólo busquen una película pornográfica y vengan los que se preocupen del problema del "vacío existencial" de este siglo XXI. SALUD.


P.D. Como dice en la película Seligman :"Uno nunca es demasiado viejo para aprender". Pocos cines de la provincia se han atrevido al pase de esta obra del "danés maldito".

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