Asentamiento de pescadores de la Edad de Hierro, en el Concello de Porto Do Son.
Conviene llevar zapatillas de deporte para evitar lesiones en rodillas y tobillos.
Escalera desde la que comienza el recorrido hasta el Castro mejor conservado de Galicia.
Caseta de información de todo el entorno.
Las vistas costeras son magníficas.
Existe un banco desde el que se pueden hacer emotivas fotografías.
La doble muralla impresiona desde lejos.
No pude llegar hasta la Acrópolis porque con las últimas lluvias resbalaban las rocas y no era cuestión de despeñarse.
La entrada al recinto sobrecoge plenamente.
Satisfecho de imbuirme en la antigua cultura gallega.
La muralla con más de dos mil años sigue perdurando.
Merece la pena la visita a este vestigio del pasado. SALUD.

























































