Siguen las lluvias y nos vemos obligados a permanecer en casa.
No recuerdo ningún año tan lluvioso.
Se echa de menos el sol que tanta alegría da.
Una de nuestras distracciones ha sido la Inteligencia Artificial.
Me ha hecho ilusión recordar mi última temporada como entrenador en GUADALCACÍN.
Gracias a Dios por aquella temporada inmejorable, llena de éxitos.
Está siendo un invierno durillo.
La histórica farmacia de Tato que era visitada por VALLE-INCLÁN.XANXO ofrece un magnífico menú del día.










No hay comentarios:
Publicar un comentario